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Se sabe que una de las principales problemáticas sociales y políticas de Birmania son los constantes enfrentamientos entre integrantes de las religiones budista y musulmana, en este último caso especialmente aquellos que forman parte de la etnia rohingya, y es por eso que el Presidente Thein Sein ha vuelto a referirse al respecto.

“Les garantizo que de aquí a final de año no habrá más presos de opinión en Birmania”, manifestó básicamente el primer Presidente democrático en varias décadas que ha tenido el país, quien más allá de abrir el mercado nacional a todo el mundo, avanzando muchísimo en este aspecto, aún no puede controlar esos enfrentamientos que mencionábamos.

De acuerdo a sus palabras, además de la libertad de estas personas, que viene siendo reclamada por distintos grupos internacionales desde hace meses, se estará trabajando especialmente para desarrollar un “alto el fuego” entre los integrantes de las dos religiones mayoritarias del país, en momentos en los que las diferencias son cada vez más notables.

De todos modos, Sein ha manifestado que más allá de lo difícil de la situación, tanto él como todo su equipo son muy optimistas ante la posibilidad de que “las armas callen en Birmania por primera vez en sesenta años”, es decir, por primera vez desde que estas tierras se independizaron de Gran Bretaña, en 1948.

Vía e imagen: Nación