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Más de una vez hemos mencionado los terribles problemas de convivencia que existe en Birmania entre los integrantes de diferentes minorías étnicas. Pues bien, con el tiempo se ha producido algo que los especialistas suelen denominar la “limpieza étnica” de esta nación, que se viene llevando adelante sobre todo en el Estado de Arakan, en el noroeste del territorio nacional de este país del sudeste asiático.

En efecto, y con mucha menos repercusión de lo que sucede en países como en Siria, con una guerra desatada entre civiles, en Birmania también es fácil encontrarse con campos de desplazados internos en los que habitan personas que no tienen espacio dentro de las sociedades locales, y no sólo eso, sino que en algunas circunstancias incluso llegan a ser fuertemente perseguidos, por cientos de razones.

Como también hemos destacado en más de una oportunidad, la mayoría de las personas que se encuentran afectadas en estos casos son de origen rohingya. En efecto, se considera que son alrededor de 140.000 habitantes locales los que ahora mismo está desplazados, y lo peor es que más allá de la colaboración de las agencias humanitarias y ONG internacionales, apenas cuenta con ayuda del Gobierno de su propio país.

Incluso, ya en más de una ocasión los representantes de las Naciones Unidas en aquellas zonas han señalado que se están cometiendo una terrible cantidad de crímenes contra personas que forman parte de esta sociedad rohingya. Incluso, el argentino Tomás Ojea Quintana, que se desempeñó como relator de las Naciones Unidas en aquella zona, ha señalado que podría incluso hablarse de “genocidio” en Birmania.

Vía e imagen: El Diario